Alimentación a adecuada de las madres durante el periodo de la lactancia


El contenido de nutrientes que tiene la leche materna no se ve afectado por el estado de nutrición de la madre, además este perdura asombrosamente por mucho tiempo hasta que las reservas corporales de la mamá se agoten. Únicamente puede estar comprometido el volumen de leche si la madre no está bien alimentada. 

Por consiguiente, la dieta de la madre debe ser suficiente  para evitar que se agoten  sus propias reservas corporales  de determinadas sustancias nutritivas para poder seguir lactando exitosamente, manteniendo un buen estado nutricio durante y después.
Sin embargo la calidad y cantidad de algunos nutrimentos puede depender de la ingesta de ciertos alimentos por la madre, como los son las vitaminas hidrosolubles (C, grupo B, acido fólico), por lo que se sugiere se consuma al menos  diariamente 5-6  piezas entre ambos grupos de fruta y verduras, variando los colores ya que de ello depende las propiedades que nos ofrecen.
Durante las primeras semanas de lactancia, las necesidades calóricas para la producción de leche se obtienen en gran medida de las reservas de grasa de la madre, lo cual favorece la recuperación del peso. Pero es importante conocer, que el tipo de grasas en la dieta materna influye en el tipo de grasas de la leche humana, esto quiere decir, que se debe de incluir de todos los tipos de grasa en la dieta, manteniendo un consumo mayor de omega 3 proveniente de pecados, nueces, chía, semillas de calabaza y variar la ingesta de carnes rojas y pollo al menos dos veces por semana variando entre estas.  También se debe de consumir aceite de oliva no cocinado y aguacate.  Todo esto, beneficiara el desarrollo neuronal del bebé.
Dentro de las grasas animales y buena fuente de proteína esta el huevo, la leche (no light)  y sus derivados, los cuales se deben consumir frecuentemente, por ejemplo, el huevo es recomendable  una pieza tres veces por semana, en cuanto a la leche y sus derivados sus consumo debe ser diario al menos tres alimentos de estos al día, además  para mantener una buena fuente de calcio en la madre, sin embargo en ocasiones este último grupo de alimentos puede provocarle al bebé cólicos y en algunos casos hasta estreñimiento por lo que se sugiere se suspenda su consumo por un tiempo.
Esto no afecta el calcio de la leche o las reservas de la madre, sin embargo se sugiere el consumo de un suplemento. Además la madre que amamanta, al finalizar este periodo, reabsorbe más calcio del que ya tenía, previniéndola en un futuro de fracturas y osteoporosis.
Algunos otros alimentos pueden afectar el sabor, olor y digestibilidad de la leche, como las alcachofas, coliflor, col, brócoli, rábanos, ajos, cebollas y algunos condimentos, que pueden trasmitirle un sabor fuerte a la leche y también causarles cólicos, no se tienen que retirar en todos los casos como manera preventiva, únicamente, en los bebés que presenten dichas complicaciones, ya que son parte de una alimentación fundamental al igual que la leche.
Madres vegetarianas que no consumen productos animales corren el riesgo de presentar deficiencias de vitamina B12 así como también su hijo amamantado y es posible que éste presente signos de deficiencia antes que la madre. Por lo que se sugiere la un suplemento  guiada por su médico o nutriólogo.
En cuanto a energía que la madre necesita, se deben de incrementar 500 calorías extras en su dieta debido al gasto que representa el amamantar, por eso es normal que se tenga más hambre durante este periodo. Para cubrir esta recomendación se sugiere realizar 5 comidas al día, 3 tiempos más completo y dos colaciones. Los 3 tiempos de comida básicos deben incluir, cereales (tortilla, arroz, avena, pastas, panes de caja, papa, elote, etc.) de preferencia integrales, proteínas de origen vegetal (frijoles, habas, lentejas, garbanzos)  o animal, verdura, fruta y grasas como anteriormente se menciono.
Las madres deben beber cantidades suficientes de líquidos y agua para evitar la sed y cuidar el balance hídrico de la madre, pero esto no incrementa el volumen de leche.
La alimentación adecuada durante la lactancia es muy importante para un adecuado crecimiento y desarrollo del bebe pero también para la madre, no solamente para preservar un buen estado de salud, si no, además, repercute en un estado de ánimo de bienestar ya que al cubrir sus requerimientos nutrimentales el sistema neurológico de la madre está en equilibrio presentando menor estrés, irritabilidad y depresión posparto. 

Lic. Natalia Pizano Suro
Licenciada en Nutrición

Licenciada en Nutrición
Diplomado “Educadores en Diabetes”. Asociación Mexicana de Diabetes en Jalisco.
Diplomado “Manejo Clínico Práctico de la Lactancia Materna”. LacMater IBFANMéx A.C.
Entrenamiento “Programa Mamá Canguro”. Hospital Civil de Guadalajara “Fray Antonio Alcalde”.
Mi trayectoria profesional a sido en el  ámbito materno-infantil, comenzando con mi servicio social en el área de endocrinología y gastroenterología pediátrica del Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca”, posteriormente he asistido a diplomados y cursos sobre obesidad infantil, apoyo nutrimental en diversas etapas y patologías en niños y adolescentes, sobre el abordaje del  manejo del estrés en niños pretérmino y lactancia materna. Con ello he impartido platicas y conferencias a profesionales de la salud y padres de familia así como asesoría individual a madres, padres e hijos.
La nutrición comienza desde la concepción, es decir que toda mujer en edad reproductiva y aun mas que está planeando un embarazo, es recomendable que busque asesoría nutrimental para poder brindarle a un nuevo ser, la oportunidad de un adecuado crecimiento y desarrollo así como preservar la salud de ella, ambas cosas se verán reflejadas en un estado de bienestar y plenitud familiar. Posteriormente la vigilancia de  un adecuado estado nutricio de los niños es muy importante para continuar manteniendo ese bienestar y favorecer la socialización del individuo. Por ello mi interés y amor de apoyar y trabajar con estos dos sectores de la población.

BIBLIOGRAFÍA:
Kleinman R. E. Manual de Nutrición Pediátrica. Quinta edición. American Academy of Pediatrics. 2006.
Mataix V. J. Tratado de Nutrición y Alimentación. Nutrientes y Alimentos Volumen 1. Edit. Oceano-Ergon. Barcelona 2008.
Schoenfeld M. El Arte Femenino de Amamantar. La Liga de la Leche Internacional. Edit. Pax México 2001.



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